"TODOS TENEMOS UN GRIAL... Y YO HE ENCONTRADO EL MIO".

martes, 2 de diciembre de 2008

XII.- La Novia del Caos.

Después que Crowley criticara a Mudd, también le tocó a Alostrael su turno de malos tratos. «A propósito de mi amor por la putrefacción», escribió Crowley, «hay que decir que es la raíz de mi amor por las putas de la peor especie, las negras, Olga la de la nariz rota y demás... hasta llegar a la Décima Impureza, ¡ La esquelética Leah!».
Durante el mes de mayo de 1924 para volver a su centro mágico Crowley y Leah fueron a Chellesssur-Marne, cerca de París. Se albergaron en una posada que tenía el mismo nombre que la de Fontainebleau, Au Cadran Bleu. La Bestia ya no necesitaba una Abadía. No había sido expulsado de Italia, ni estaba divorciado de su Abadía, inquieto y aburrido, pues el deseo hacia las mujeres seguía impulsándole hacia delante. La espiral de su vida le iba a conducir ahora alternativamente a triunfos y derrotas en Alemania e Inglaterra. Ya Leah era la única consciente y crítica de la futilidad de la Abadía de Cefalú, con su sexo, sus drogas y sus rituales, pero sin las cosas cotidianas y con escasez de dinero. Como escribiera a la Bestia en febrero de 1924:

“Mi nada práctico León Grande, tu incoherente carta acerca de una nueva Abadía me llegó ayer. ¡Por el amor del cielo, no comiences otra nueva Abadía ni nada parecido! Esta acrobacia de Cefalú ha estado bien como experiencia, como si se tratara de un experimento, pero la próxima vez partiremos de bases más firmes”.

Como ella misma no tardaría en descubrir, en sus relaciones con la Bestia no habría próxima vez.
Alexander Xul Zolar un artista argentino, que coqueteaba con la nueva religión, fue a hacerles una visita a Chelles. La Bestia le acompañó cordialmente, mientras que el espectáculo de la Mujer Escarlata teniendo una visión a la luz de la luna tuvo un considerable y oculto interés. Leah, en su diario, nos da algunos detalles:

"8 de junio de 1924, 11:45 p.m. 666 habló con Xul hasta Dios sabe cuándo.

Cada vez que oía su áspera voz me daba tal angustia que sentía ganas de gritar. Y cuando no era ése el caso, oía el ruido que hacía con la pajita, mientras sorbía el té".

Pero, finalmente, a las 3:00 a.m. la Bestia se reunió con ella en la cama, dando comienzo a un Opus IV. « Todo fue arreglado con el Opus IV», escribe Leah, y añade: «Me volví totalmente salvaje». El objeto de esta operación era, al menos para Leah, «convertirme en BabaIon. Lo necesito en serio». Xul Zolar se fue a París; la Bestia le siguió al día siguiente, regresando por la tarde.

A Ninette por su parte que aun estaba en la Abadía le gustaba el sexo: como ella misma confesaba, se trataba de su pasatiempo favorito. También era el de Leah. Por eso, cuando carecía de compañero, a veces Leah encontraba sosiego (y actividad mágica) en la masturbación. Su insatisfacción, en relación con la Bestia, iba en aumento, como nos muestra su diario:

“He estado en la cama hasta las 10 a.m. Llovizna nuevamente. 666 necesita la zurra de una amante negra que sea robusta.

21 junio. Bestia en París. Me estoy sintiendo «extraña». He holgazaneado todo el día. Muy nerviosa".

Debía de estar sintiendo algo respecto a su Señor y Maestro que la ponía muy nerviosa. Sus sospechas crecían, y su ansiedad iba en aumento:

3 julio, 1:08 a.m. Estoy demasiado concentrada (intentando escuchar si vuelve la Bestia) para ponerme a escribir… y no me atrevo a dormirme. He dejado abierta la ventana. No me atrevo a cerrada. Tengo miedo. Hace 20 minutos he realizado un Opus VII, me he masturbado.

El Opus VII tenía un objetivo, «el establecimiento de la ley de Theelema... la acción, en otras palabras. ¿Estaré totalmente loca?».

10 julio. Insegura todo el día. 9 p.m. Opus VII. Me he masturbado. (Objetivo) Reverencia a Ra-Hoor-KhuÍt.

16 julio, 5 p.m. «Quiero conocer el futuro» es la respuesta que la hierba [el hachís J me musitó mientras estaba indagando la causa de mi actual estado de salud. Tomé cuatro unidades en el intervalo de tiempo comprendido entre antes y después de la comida.

19 julio. Sintiéndome insegura, he decidido sentirme más insegura.

Por fin y para alegría de Alostrael, Crowley regresó a Chelles, a la posada Au Cadran Bleu, pues en las anotaciones que corresponden al día 19 puede leerse 10 siguiente: «j Oh, sí! j Lo mejor de todo! j 666 se comió dos plátanos antes de la comida!».

El problema que se presentaría, es que ya, para esa fecha empezaría a gestarse en el mundo thelemita el atardecer de Alostrael, puesto que sería reemplazada por otra mujer, otra Mujer Escarlata, Dorothy Olsen (Astrid).
Leah no describe su sobresalto y disgusto al ser dejada a un lado, como resultado comportamiento típico de la Bestia, del que, en todo el tiempo que llevaban viviendo juntos, ya había tenido suficientes demostraciones. Su diario se hace incoherente: había ocurrido lo que más temía. Sin embargo, Crowley, anotaría, la reacción de Alostrael ante la última voluntad de los dioses: «Leah se ha venido abajo».
Crowley, enfadado se fue nuevamente de viaje.
Alostrael, abandonada y sola en París (Mudd estaba en Londres), sin dinero, con la salud quebrantada, y en las garras de la drogadicción, se precipitó en el abismo; no el Abismo que conduce desde este valle de lágrimas a la Morada de los Jefes Secretos, sino el abismo de la miseria humana y la angustia espiritual. Ya no era la Mujer Escarlata, cuya aparición, en el templo de la Abadía con una túnica y como en trance, había sobresaltado a Betty May, y cuyos solemnes votos habían sido inscritos en el Registro de la Abadía:

Me dedicaré totalmente, y sin reserva alguna, a la Gran Obra ... Me alzaré en el
orgullo.
Seguiré a Ra-Hoor-Khuit en Su camino:
Cumpliré la obra de la perversidad:
Aniquilaré mi corazón:
Seré vulgar y adúltera:
Me cubriré de joyas
y ricos vestidos:

Seré desvergonzada ante todos los hombres:
Como signo de sumisión, prostituiré libremente mi cuerpo a la
lujuria de todas y cada una de las Criaturas Vivientes que lo deseen. Reclamo el
título de Misterio de los Misterios, BABALON la Grande Que, entre
otras cosas, obliga a prostituir el cuerpo a la concupiscencia de cualquiera.
Quedó retorciendo sus largas y delgadas manos, muriéndose de hambre, e invocando la ayuda de Ra-Hoor-Khuit. ¿Pero qué podía haber esperado? Hasta los hombres que no han pronunciado el Juramento de Mago suelen enamorarse de otras mujeres y abandonar mujer y amante. Cuando, algunos días más tarde, regresaron a París, Crowley visitó a Leah, que también había regresado a la ciudad -«invadido», es la palabra que utilizó para describir esta visita- para decirle que los Jefes Secretos le habían ordenado que pasara el invierno en la costa norteafricana, en compañía de la hermana Astrid, y que debían ir solos ... «¡sin impedimento!». Y no supo cuando volvería a verla de nuevo.
Leah recibió un telegrama de Ninette. Alma había cumplido su amenaza: había llegado a la Abadía y se había llevado consigo a Hansi. Leah parece haberse molestado más porque el cónsul norteamericano en Palermo fuese incapaz de detener a su hermana, que por el hecho de perder a su hijo. Y se desahogó de su rabia impotente en una carta insultante al cónsul, que firmó de la siguiente manera: «Suya en plena posesión de sus facultades mentales, Leah Hirsig». Ninette no estaba de acuerdo con ella: «Ni por un momento he estado preocupada por la suerte de Hansi», y escribe a Leah lo que sigue:

"El que se marchara de Cefalú era de una necesidad tan imperiosa que se hallaba fuera de toda discusión: empezaba a sentirse aplastado por el ambiente. Espero que lo que Alma ha dicho, que la mente del niño se ha adaptado rápidamente, sea cierto. Creo que no he dedicado mucho tiempo a los pequeños en lo que a eso se refiere, ya que, a regañadientes, he tenido que seguir vuestras instrucciones, aun sabiendo que no eran nada prácticas. La Bestia siempre me está diciendo que tengo que reparar lo que no anda bien y que tengo que ir a la policía para gestionar una orden [de detención] para Alma. Pero el Prettore, a quien he consultado esta mañana, me ha dicho que eso no es asunto de la policía. No hay ninguna ley que prohíba a una tía llevarse a su sobrino, siempre que sea para su propio bien y que lo mantenga con su propio bolsillo. Ellos no pueden detenerla basándose en esas pruebas, por lo que no será juzgada ni condenada en Italia. La ofensa atañe a principios morales que nada tienen que ver con la ley. Y yo creo que se está convirtiendo en una cuestión personal, una faceta de la lucha que los thelemitas mantienen contra los cristianos. Y creo que, por el momento, no podemos hacer más que tragamos nuestra ira y esperar a que se nos presente una mejor oportunidad. También creo que Hansi volverá a mí a su debido tiempo. Howard está rezando para que alguien le rapte en seguida".

Hansi fue llevado a Estados Unidos. «Tuve que domarlo como una pequeña bestia salvaje para devolverlo a la vida normal a la que tienen derecho todos los niños», escribió su tía Alma. Y así, el pobre Dioniso fue arrancado del nuevo y espléndido mundo del «Haz lo que Quieras», para ser devuelto al viejo y malo mundo del «Haz lo que te ordenan»,

En compañía de un amigo, Leah se arrastraba por un París inundado por la lluvia, después de una infructuosa visita al Consulado de Estados Unidos (los funcionarios no podían o no querían hacer nada respecto J. Hansi), desmayándose en la calle antes de llegar al lugar en que vivía. Como no había pagado la renta, habían sacado sus cosas de la habitación, pero la patrona le había puesto una silla en la entrada para que pudiera sentarse.

¿Podría disponer nuevamente de la habitación? La patrona desapareció para consultar con el patrón. La respuesta era que no.

Leah se levantó, pero al momento siguiente se desmayó. Un fragmento de su diario nos deja vislumbrar aquella desgraciada escena.

La patrona había tenido tiempo de recobrar su antigua y acostumbrada actitud. Yo yacía en el suelo, temblando. Y nadie fue capaz de mover otra cosa que la lengua. Se reían de mÍ... ¡Está enferma! ¡No, drogada! Me dijeron que tenía que irme. Lo intenté y me caí de nuevo. Más burlas , una muchedumbre, y después la policía.

¿No era aquél el castigo anunciado en el Liber Legis?

iQue la Mujer Escarlata esté en guardia! Si la piedad, la compasión y la ternura visitan su alma; si abandona mi obra para jugar con antiguas dulzuras; entonces conocerá mi venganza... la arrojaré a los hombres; como una prostituta temerosa y despreciada se arrastrará por las calles húmedas y sombrías, y morirá de frío y de hambre. Liber Legis, cap. Ir, v. 43.)

Leah miró desesperadamente a su alrededor: tenía que recuperarse, ésa era su primera tarea. Curiosamente, la única realidad que flotaba ante ella, la tabla a la que se agarró en aquel mar de miseria, fue la religión del Hijo Coronado y Conquistador, Horus.

¡Alabanza a Ra-Hoor-Khuit!

¡Babalon se ha levantado, y los hijos del nuevo Eón viven y prosperarán!

Debía vivir. Todavía había que realizar la Gran Obra -la difusión a toda la humanidad de la ley del Haz lo que Quieras- y era su destino realizarla. Mientras tanto, se sentía atormentada por el silencio de la Bestia, ya que, en cuanto pudo hacerse con su dirección le había escrito para que le enviase dinero, o, al menos, una palabra de esperanza.

Entre las confusas y contradictorias emociones de Leah, es posible distinguir dos líneas de pensamiento respecto a Aleister Crowley: una humana, la otra mágica. En el plano humano, todavía le amaba y no podía decidirse a renunciar a él. Si no podía vivir a su lado, al menos moriría por él.

"Como criatura humana que soy, me habría gustado monrir entre los brazos de La Bestia 666, que, como puede leerse en el que es mi verdadero diario (el primero, el que comencé el 21 de marzo de 1919), era, y es, mi amante, mi compañero, mi padre, mi hijo y todo 10 que la Mujer necesita del Hombre. No escribo esto para el vulgo, por 10 que confío firmemente en que mi Hijo Mágico, el hermano O. P. V. [Norman Mudd], conservará y utilizará este diario y los demás documentos escritos por mí con este propósito: como piedra angular que sirva a la Fundación de la Ley de Thelema".



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Los dos capítulos fueron editados y reescritos desde Symonds y otras fuentes por Frater Arath, Alostrael 777, Santiago de Chile
Anno IVxvi Sol 11° Sagittarius, Luna 8° Aquarius Dies Martis
martes, 02 de diciembre de 2008 e.v. 17:43:41
"Do what thou wilt shall be the whole of the Law." - AL I,40
"Love is the law, love under will." - AL I, 57



Parte 12 publicada en ensayos donde aparece la representación de Leah Hirsig, del documental In search The Beast 666